domingo, 9 de mayo de 2010

PRUEBA DE CONOCIMIENTO

Mario Vargas LLosa, escritor peruano, autor entre otras obras de La Fiesta del Chivo, Los Cachoros y muchas más

1.- ¡A JUGAR CON LAS TILDES! Usted dispone de tres tildes para cada uno de los siguientes párrafos. No puede utilizar más de tres ni menos de tres en cada uno y, ¡obvio!, deben quedar las frases correctísimas.

1.1.- La gente joven suele reunirse para jugar futbol en el estadio, y ¿sabe cual es el primero que llega?; ¡este!, ¡este es el mas puntual de todos! Para eso si es puntual.
1.2.- Dale eso a el y dame esto a mi, para que asi quedemos en paz.
1.3.- Dese gusto en el restaurante de los Piedrahita. ¿Sabe donde queda?
1.4.- Cuando termine esto podre hacerle caso a aquel, que me esta llamando hace media hora. A lo mejor quiere llevarme a su sembrado de gladiolos: es un maniaco de los flores y hay que llevarle la corriente. ¡Dese cuenta del problema!
1.5.- ¿Qué traigo de Chia para ti? ¿Te gusta mas el caramelo que el chocolate?

2.- Subraye los adverbios de las siguientes oraciones:

2.1.- No vino ayer
2.2.- Sí está aprobado
2.3.- Él quiere más
2.4.- Besa tiernamente
2.5.- No firmó

3.- Subraye los adjetivos de las siguientes oraciones:

3.1.- Mi cuenta de ahorros es azul
3.2.- Aquellas cuentas fueron canceladas por sobregiro permanente
3.3.- Muchas veces hemos repetido los extractos consolidados
3.4.- La más importante de las secretarias es aquella que se esmera por estar al día
3.5.- Una cuenta azul equivale a muchas cuentas rosadas.

4.- Marque con una X si es pronombre o adjetivo:

4.1.- Ésta oficina es para mi secretaria. P___A___
4.2.- Aquella es para el gerente. P___A___
4.3.- Aquellos libros tienen toda la información. P___A___
4.4.- Aquellas líneas telefónicas fallan mucho. P___A___
4.5.- Aquellas no le agradaron a don Antonio. P___A___

5.- Las características del texto son las siguientes:

5.1.- Comunicativo: en el sentido que es un producto lingüístico, que tiene como función comunicar ideas, sentimientos y significados en general. F___V___
5.2.- Interactivo: se produce en un marco o contexto social para conseguir un efecto. F___V___
5.3.- Posee una estructura: porque articula forma y contenidos de manera organizada y lógica, utilizando para ello las relaciones morfosintácticas y los criterios semánticos de la lengua. F___V___
5.4.- Cumple una función: que parte de la intención comunicativa o propósito con el cual se produce. F___V___

6.- Los niveles de un ensayo son:

6.1.- Introducción. F___V___
6.2.- Desarrollo. F___V___
6.3.- Conclusión. F___V___
6.4.- Extensión. F___V___

7.- Marque con una X Falso o Verdadero, las siguientes oraciones, si en su concepto están correctamente escritas:

7.1.- Será resuelto según la ley. F___V___
7.2.- Será resuelto teniendo en cuenta la ley. F___V___
7.3.- Será resuelto basándonos en la ley. F___V___
7.4.- Será resuelto con base en la ley. F___V___

8.- Las palabras agudas se tildan cuando terminan en vocal n o s
(maní, compás, corazón). F___V___

9.- Cuando hay hiato formado por vocal débil predominante y vocal fuerte, se tilda la débil (María, Búho, Piedrahíta, prohíbe, reúnen, reúna, púas, maíz, países, reír, oí, leí). F___V___

10._ Las palabras graves se tildan cuando terminan en consonante distinta de n o s
(césped, árbol, Bolívar, Rodríguez, Páez). F___V___

domingo, 2 de mayo de 2010

PRUEBA DE CONOCIMIENTO

Emely Bronte, autora de Cumbres Borrascosas

1.- Se llama diptongo a la reunión de dos vocales que se pronuncian en una sola emisión de voz. F___V___

2.- Se llama sílaba al conjunto de letras que se pronuncian en una sola emisión de voz. F___V___

3.- Hiato es la secuencia de dos vocales que no se pronuncian dentro de una misma sílaba, sino que forman parte de sílabas consecutivas. F___V___

4.- Se llama acento a la mayor elevación de voz, que recae en una sílaba al pronunciar una palabra. El acento puede ser prosódico, ortográfico, diacrítico y enfático. F___V___

5.- El acento prosódico es el que va en todas las palabras por el hecho natural de pronunciarlas. Según el acento prosódico, las palabras se dividen en: agudas, graves, esdrújulas y sobreesdrújulas. F___V___

6.- Acento diacrítico es aquel que se distingue de otras palabras de igual escritura, pero diferente significado y función. F___V___

7.- A continuación tilde las palabras que usted considera que deben llevar acento, recordando la definición de diacrítico:

El como pronombre personal y El como artículo
Más como adverbio de cantidad y Mas como conjunción
Si afirmativo y Si condicional
Se como flexión de ser y/o saber y Se reflexivo
Aun como adverbio y Aun como conjunción
Te de planta aromática y Te como pronombre
De como flexión de dar y De como preposición
¿Por que? – Porque
¿Cuando? – Cuando

8.- Una descripción es el dibujo hecho con palabras, de personas, animales, lugares u objetos, mediante la exposición. F___V___

9.- Se escribe con H las siguientes palabras: hoquedad, horfandad, hosamenta, hosario, hóseo, hoval, hovario, hoscense. F___V___

10.- Adverbio es la parte invariable de la oración cuya función es modificar el sentido del verbo, de un adjetivo o de otro adverbio. F___V___

martes, 6 de abril de 2010

CÓMO EMPECÉ A ESCRIBIR 1a. PARTE



El Espectador, 123 años haciendo historia
Cómo empecé a escribir
Por: Gabriel García Márquez / 3 de mayo de 1970, discurso en Caracas, Magazín Dominical.
Gabriel García Márquez expuso las razones que lo llevaron a convertirse en un escritor de oficio.

Discurso pronunciado por Gabriel García Márquez en una de sus visitas a Venezuela y más tarde divulgado en el periódico, en el que el futuro Premio Nobel expuso las razones que lo llevaron a convertirse en un escritor de oficio.

Primero que todo, perdóneme que hable sentado, pero la verdad es que si me levanto corro el riesgo de caerme de miedo. De veras. Yo siempre creí que los cinco minutos más terribles de mi vida me tocaría pasarlos en un avión y delante de 20 a 30 personas, no delante de 200 amigos como ahora. Afortunadamente, lo que me sucede en este momento me permite empezar a hablar de mi literatura, ya que estaba pensando que yo comencé a ser escritor en la misma forma que me subí a este estrado: a la fuerza. Confieso que hice todo lo posible por no asistir a esta asamblea: traté de enfermarme, busqué que me diera una pulmonía, fui a donde el peluquero con la esperanza de que me degollara y, por último, se me ocurrió la idea de venir sin saco y sin corbata para que no me permitieran entrar en una reunión tan formal como esta, pero olvidaba que estaba en Venezuela, en donde a todas partes se puede ir en camisa. Resultado: que aquí estoy y no sé por dónde empezar. Pero les puedo contar, por ejemplo, cómo comencé a escribir.

A mí nunca se me había ocurrido que pudiera ser escritor pero, en mis tiempos de estudiante, Eduardo Zalamea Borda, director del suplemento literario de El Espectador de Bogotá, publicó una nota donde decía que las nuevas generaciones de escritores no ofrecían nada, que no se veía por ninguna parte un nuevo cuentista ni un nuevo novelista. Y concluía afirmando que a él se le reprochaba porque en su periódico no publicaba sino firmas muy conocidas de escritores viejos, y nada de jóvenes en cambio, cuando la verdad —dijo— es que no hay jóvenes que escriban.

A mí me salió entonces un sentimiento de solidaridad para con mis compañeros de generación y resolví escribir un cuento, no más por taparle la boca a Eduardo Zalamea Borda, que era mi gran amigo, o al menos que después llegó a ser mi gran amigo. Me senté y escribí el cuento, lo mandé a El Espectador. El segundo susto lo obtuve el domingo siguiente cuando abrí el periódico y a toda página estaba mi cuento con una nota donde Eduardo Zalamea Borda reconocía que se había equivocado, porque evidentemente con “ese cuento surgía el genio de la literatura colombiana” o algo parecido.

Esta vez sí que me enfermé y me dije: ¡En qué lío me he metido!” ¿Y ahora qué hago para no hacer quedar mal a Eduardo Zalamea Borda?” Seguir escribiendo, era la respuesta. Siempre tenía frente a mí el problema de los temas: estaba obligado a buscarme el cuento para poderlo escribir.

Y esto me permite decirles una cosa que compruebo ahora, después de haber publicado cinco libros: el oficio de escritor es tal vez el único que se hace más difícil a medida que más se practica. La facilidad con que yo me senté a escribir aquel cuento una tarde no puede compararse con el trabajo que me cuesta ahora escribir una página. En cuanto a mi método de trabajo, es bastante coherente con esto que les estoy diciendo. Nunca sé cuánto voy a poder escribir ni qué voy a escribir. Espero que se me ocurra algo y, cuando se me ocurre una idea que juzgo buena para escribirla, me pongo a darle vueltas en la cabeza y dejo que se vaya madurando. Cuando la tenga terminada (y a veces pasan muchos años, como en el caso de Cien años de soledad que pasé diez y nueve años pensándola), cuando la tengo terminada repito, entonces me siento a escribirla y ahí empieza la parte más difícil y la que más me aburre. Porque lo más delicioso de la historia es concebirla, irla redondeando, dándole vueltas y revueltas, de manera que a la hora de sentarse a escribirla ya no le interesa a uno mucho, o al menos a mí no me interesa mucho.

La idea que le da vueltas

Les voy a contar, por ejemplo, la idea que me está dando vueltas en la cabeza hace ya varios años y sospecho que la tengo ya bastante redonda. Se las cuento ahora, porque seguramente cuando la escriba, no sé cuando, ustedes la van a encontrar completamente distinta y podrán observar en qué forma evolucionó. Imagínense un pueblo muy pequeño donde hay una señora vieja que tiene dos hijos, uno de 17 y una hija menor de 14. Está sirviéndoles el desayuno a sus hijos y se le advierte una expresión muy preocupada. Los hijos le preguntan qué le pasa y ella responde: No sé, pero he amanecido con el pensamiento de que algo muy grave va a suceder en este pueblo”.

CÓMO EMPECÉ A ESCRIBIR 2a. PARTE



Ellos se ríen de ella, dicen que esos son presentimientos de vieja, cosas que pasan. El hijo se va a jugar billar, y en el momento en que va a tirar una carambola sencillísima, el adversario le dice: “Te apuesto un peso a que no la haces”. Todos se ríen, él se ríe, tira la carambola y no la hace. Pago un peso y le pregunta: ¿Pero qué pasó, si era una carambola tan sencilla? Dice: “Es cierto, pero me ha quedado la preocupación de una cosa que me dijo mi mamá esta mañana sobre algo grave que va a suceder en este pueblo”. Todos se ríen de él y el que se ha ganado el peso regresa a su casa, donde está su mamá y una prima o una nieta o en fin, cualquier parienta. Feliz con su peso dice: “Le gané este peso a Dámaso en la forma más sencilla, porque es un tonto”. “¿Y por qué es un tonto?”. Dice: “Hombre, porque no pudo hacer una carambola sencillísima estorbado por la preocupación de que su mamá amaneció hoy con la idea de que algo muy grave va a suceder en este pueblo”.

Entonces le dice la mamá: “No te burles de los presentimientos de los viejos, porque a veces salen”. La parienta lo oye y va a comprar carne. Ella dice al carnicero: “véndame una libra de carne” y, en el momento en que está cortando, agrega: “Mejor véndame dos porque andan diciendo que algo grave va a pasar y lo mejor es estar preparado”. El carnicero despacha su carne y cuando llega otra señora a comprar una libra de carne, le dice: “Lleve dos porque hasta aquí llega la gente diciendo que algo muy grave va a pasar, y se está preparando, y andan comprando cosas”.

Entonces la vieja responde: “Tengo varios hijos, mire, mejor deme cuatro libras”. Se lleva cuatro libras y para no hacer largo el cuento, diré que el carnicero en media hora agota la carne, mata otra vaca, se vende toda y se va esparciendo el rumor. Llega el momento en que todo el mundo en el pueblo está esperando que pase algo. Se paralizan las actividades y de pronto, a las dos de la tarde, hace calor como siempre. Alguien dice: “Se han dado cuenta del calor que está haciendo?”. “Pero si en este pueblo siempre ha hecho calor”. Tanto calor que es un pueblo donde todos los músicos tenían instrumentos remendados con brea y tocaban siempre a la sombra porque si tocaban al sol se les caían a pedazos. “Sin embargo —dice uno— nunca a esta hora ha hecho tanto calor”, “sí, pero no tanto calor como ahora”. Al pueblo desierto, a la plaza desierta, baja de pronto un parajito y se corre la voz: “hay un pajarito en la plaza”. Y viene todo el mundo espantado a ver el pajarito.

“Pero, señores, siempre ha habido pajaritos que bajan”. “Sí, pero nunca a esta hora”. Llega un momento de tal tensión para los habitantes del pueblo que todos están desesperados por irse y no tienen el valor de hacerlo. “Yo sí soy muy macho —grita uno— yo me voy”. Agarra sus muebles, sus hijos, sus animales, los mete en una carreta y atraviesa la calle central donde está el pobre pueblo viéndolo. Hasta el memento en que dicen: “Si este se atreve a irse, pues nosotros también nos vamos”, y empiezan a desmantelar literalmente al pueblo. Se llevan las cosas, los animales, todo. Y uno de los últimos que abandona el pueblo dice: “Que no venga la desgracia a caer sobre todo lo que queda de nuestra casa” y entonces incendia la casa y otros incendian otras casas. Huyen en un tremendo y verdadero pánico, como en éxodo de guerra, y en medio de ellos va la señora que tuvo el presagio clamando: “Yo lo dije, que algo muy grave iba a pasar y me dijeron que estaba loca”.

A MÍ NUNCA SE ME HABÍA OCURRIDO QUE PUDIERA SER ESCRITOR PERO, EN MIS TIEMPOS DE ESTUDIANTE, EDUARDO ZALAMEA BORDA, PUBLICÓ UNA NOTA DONDE DECÍA QUE LAS NUEVAS GENERACIONES DE ESCRITORES NO OFRECÍAN NADA.

domingo, 27 de septiembre de 2009

PRUEBA DE CONOCIMIENTO




1.- ¿Qué es una proposición?
a.- Es la acción y el efecto de proponer: F___V___
b.- Es una unidad lingüística de estructura oracional: F___V___
c.- Es una oración gramatical: F___V___
d.- Es una unidad de significado: F___V___

2.- El adjetivo es la parte de la oración que sirve para calificar o determinar al nombre y al pronombre (adjetivo calificativo) o determinarlos (adjetivo determinativo). El adjetivo sustantivado, es el adjetivo usado en nombre. F___V___

3.- Las proposiciones constan de un predicado que es un verbo, de un adjetivo, de un adverbio o conjunción y uno o varios argumentos, que son sustantivos o en el caso de proposiciones complejas otras proposiciones. F___V___

4.- El adverbio es una parte invariable de la oración, cuya función es modificar el sentido de un verbo, de un adjetivo o de otro adverbio. Hay adverbios de lugar, tiempo, modo, cantidad, orden, afirmación, negación, duda, comparativos, superlativos y admirativos. F___V___

5.- Teniendo en cuenta que el párrafo es una unidad de significado, porque desarrolla una idea completa y distinta de las de los demás párrafos, por favor en el siguiente texto del maestro Franz Kafka, coloque las tildes respectivas:

Tiro sobre el sofa la gorra, que llevaba una insignia dorada – probablemente la de algun banco – y, dando un rodeo, fue hacia Gregorio con expresión hostil, con las manos en los bolsillos del pantalon y los largos faldones de su uniforme de levita recogidos hacia atras. El padre no sabia linar lo que iba a hacer; al caminar levantaba los pies a una altura desusada, y Gregorio quedo asombrado del enorme tamaño de sus suelas. Sin embargo, no se revolvió, pues ya sabia, desde el primer dia de su vida, que cabia esperar de su padre el maximo rigor con respecto a el. Echo a correr delante de su padre, deteniendose cuando este lo hacia y corriendo de nuevo en cuanto le veia hacer un movimiento.

6.- Seguramente usted ha comprendido la importancia de la ortografía y como no dudo de su conocimiento sobre esta materia, favor corregir las siguientes palabras, si requieren de la misma:

Veber, dever, saber, haver, vuya, vulluelo, vuque, virrey, bisconde, visepresidente, soquete, sumo, lombriz, lus, luzes, corage, garage, herege, equipage, jemelo, jitano, gefe, girafa, sigueya, vergüenza, aligerar, coger, fingir, tejer, crujir, digeron, tragimos, trageron, hiato, hiena, huele, huidizo, hierba, hieno, hueco, huevo, cayeron, leyendo, poseyendo.

7.- Se escriben en una sola palabra:

a.- Del 1 al 15, ambos inclusive: Trece, nueve y siete: V___F___
b.- Del 20 al 30, ambos inclusive: Veintiuno, veintiocho, treinta: V___F___
c.- Los números 40, 50, 60, 70, 80, 90: Cincuenta, setenta y ochenta: se pueden escribir de una sola palabra o separadamente: F___V___
d.- Del 16 al 19, ambos inclusive: dieciséis o diez y seis: F___V___
e.- Se escriben separadamente: del 31 al 99, ambos inclusive: cuarenta y tres y ochenta y siete: F___V___

8.- No se pone punto después de los signos de admiración o de interrogación. Ejemplos: ¿Por qué insiste? ¡Es suficiente el puntito del signo! F___V___

9.- El punto y coma está entre la coma y el punto. Sin embargo, respecto a la entonación, el punto y coma está más cercano al punto porque tanto en uno como en otro caso, el fonema final es descendiente. Es decir, la coma deja el final de la frase suspendido en el aire (ascendente), mientras que el punto y coma y el punto lo cierran (descendente). ¿Cuándo hay que poner punto y coma? Cuando se justifica una pausa mayor que la de la coma, pero menor que la del punto. Ejemplo: Tuve un presentimiento; lo rechacé. (Antonio Gala, El manuscrito carmesí). F___V___

10.- En el siguiente espacio, estructure un párrafo relacionado con la importancia de la educación teniendo en cuenta las siguientes palabras: excelencia, valores, principios, conocimiento, mercado laboral, país, familia, ética y sociedad.

jueves, 11 de diciembre de 2008

TÉCNICAS DE ESTUDIO

Jean-Paul Sartre




Filósofo y escritor Nació 1905 Murió 1980. Uno de los más brillantes pensadores de este siglo, personalidad primerísima del movimiento existencialista. Expresó gran parte de su doctrina en obras dramáticas y novelas que han alcanzado resonancia universal. Como filósofo reflexionó sobre la soledad, la angustia, el fracaso, la muerte... Sostuvo que la existencia precede a la esencia, que el infierno son los otros y que el hombre es una pasión inútil. Su obra filosófica más importante es El ser y la Nada.




Cuando subrayamos lo más importante de un texto y lo resumimos, estamos aplicando dos técnicas de estudio fundamentales: el subrayado y el resumen. Con ellas detectamos lo más significativo del texto y reducimos su asunto a lo esencial. Además, estas técnicas facilitan el aprendizaje y favorecen el rendimiento escolar.

¿QUÉ ES SUBRAYAR?

Subrayar un texto es trazar una línea debajo de determinadas palabras o frases para destacarlas, porque encierran lo esencial de éste; así nos es más fácil recordarlo.

Con el subrayado reducimos el texto a la mínima esencia significativa, a su contenido principal, para lo que muchas veces no es necesario subrayar frases enteras, sino solo palabras 'clave', las justas: sustantivos, adjetivos, verbos, adverbios de negación, etc.

¿PARA QUÉ SIRVE?

Subrayar sirve para:
Obligarnos a hacer una lectura atenta del texto.
Forzarnos a la reflexión a fin de distinguir entre lo importante y lo secundario.
Fijar las ideas o los temas del escrito.
Memorizar con mayor facilidad lo que se ha de estudiar.
Evitar el cansancio visual, al no ser preciso releer el texto completo para recordarlo.
Ahorrar tiempo y esfuerzo cuando hemos de preparar o repasar un examen.

TÉCNICAS DE SUBRAYADO:

Para que el subrayado resulte útil, se deben seguir las siguientes recomendaciones:
1. Leer el texto detenidamente para saber qué dice y obtener una visión de conjunto. En esta primera lectura solo se debe atender al contenido y observar si se conoce el significado de las palabras; en caso contrario, se ha de acudir al diccionario para resolver las dudas.

2. En una segunda lectura se puede comenzar a subrayar con un lapicero fino, que permita posteriormente rectificar o borrar si es preciso. Solo se subrayan las ideas importantes, que, generalmente, no ocupan todo el párrafo. Si se deben subrayar dos o más renglones, es preferible poner una raya vertical en el margen porque, de lo contrario, se sobrecarga el texto y se dificulta su posterior lectura y memorización.

3. Se debe leer de nuevo lo subrayado e intentar borrar aquello que juzguemos aún 'prescindible', sin lo cual no varia fundamentalmente el texto y lo recordamos igualmente.

Siguiendo lo anterior, se ha fijado lo esencial. Pero conviene hacerlo atractivo a la vista. Dado que la mayor parte de los textos utilizan la tinta negra, es aconsejable cambiar el subrayado hecho con el lapicero por otro de color para que nos resulte más sugestivo:

El color rojo destaca sobre los demás y hace que la vista se dirija hacia él. Se debe utilizar para subrayar las ideas importantes.

El color verde es relajante, puede emplearse para las ideas secundarias.

Deben utilizarse bolígrafos o pinturas de punta fina para no saturar la página. Es bueno evitar o reducir al máximo la utilización de rotuladores fosforescentes porque causan cansancio visual cuando la atención sobre el texto debe ser prolongada. De utilizarlos, los reservaremos para poner puntos, círculos, guiones o pequeñas flechas.

¿QUÉ ES RESUMIR?

Resumir es reducir a lo esencial un texto; hacer un extracto en el que se recoja lo más importante de éste, con precisión y utilizando nuestras propias palabras.
Se pueden resumir tanto textos orales como escritos, libros, películas, etc.

¿PARA QUÉ SIRVE?

Hacer resúmenes es muy útil porque:

Ayuda a comprender mejor los textos, ya que, para resumirlos, necesitamos haberlos leído detenidamente.

Exige un esfuerzo de síntesis que nos obliga a reflexionar sobre lo que dicen.

Facilita el estudio al redactar lo expresado por el autor con nuestras propias palabras y giros.

Favorece el repaso del contenido antes de un examen.

¿CÓMO SE HACE?

Para conseguir que un resumen sea verdaderamente útil, debemos seguir estos consejos:
Leer atentamente el texto.

Distinguir entre las ideas básicas y las secundarias, a partir de un esquema o subrayado previos.
Observar la conexión existente entre las diversas ideas expuestas y los diferentes párrafos.

Redactar con precisión y brevedad solo las ideas básicas del autor, sin enjuiciarlas, utilizando para ello nuestras propias palabras.
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jueves, 4 de diciembre de 2008

EL CUENTO

Los hermanos Grimm, Jacob Ludwig Karl y Wilhelm Karmm,
autores de cuentos tan famosos como: La Cenicienta, Caperucita Roja,
Blancanieves y los Siete Enanitos, entre otros



Érase una vez... Estas tres palabras tienen un poder especial; cuando las escuchamos, inmediatamente nos dejamos llevar por la magia y nos sumergimos en el mundo de la fantasía. Seguro que te encanta escuchar historias de lugares lejanos, personajes encantados, episodios increíbles..., pero posiblemente también te guste contarlas. Niños y mayores disfrutamos con los cuentos, muy especialmente con los que nos ha legado la tradición. ¿Quieres saber más sobre los cuentos? ¿Te gustaría convertirte en un buen cuentacuentos? Pues, érase una vez...



… EL CUENTO:



El cuento es un relato breve escrito en prosa, en el que se narran hechos fantásticos o novelescos, de forma sencilla y concentrada, como si hubiesen sucedido en la realidad. Se trata, por tanto, de un tipo de obra que pertenece al género narrativo.



Aunque tendemos a creer que los cuentos se escriben para los niños, no es así; muchos de los que hoy consideramos infantiles fueron creados para los adultos y luego adaptados para los pequeños.
Existen dos tipos de cuentos, los llamados tradicionales o populares, que son historias creadas por el pueblo y que se transmiten de generación en generación oralmente, y los cuentos de tradición literaria, que son creaciones de un autor concreto que han llegado a nosotros a través de los libros.



LOS CUENTOS TRADICIONALES O POPULARES:



Antiguamente mucha gente no sabía leer ni escribir, por eso los cuentos se transmitían de forma oral. Los padres o los abuelos los contaban alrededor de la lumbre para divertir a los más jóvenes y mostrarles con ellos unos valores o unas enseñanzas provechosas. De ahí que la historia sea sencilla y se narre de forma lineal desde el comienzo hasta el final.



En la estructura de los cuentos hay un planteamiento, un nudo y un desenlace:
En el planteamiento se presentan:
El tiempo en el que se desarrolla el relato (muy impreciso): érase una vez, hace muchísimos años, en tiempos de Mari Castaña...
El lugar (indefinido) donde transcurre la acción: en un lejano país, en un bosque, a dos leguas de...
Los personajes, a los que se caracteriza como buenos o malos desde el principio, sin que varíen a lo largo del relato. Los protagonistas son niños pobres, a veces huérfanos, o bien hijos de reyes, princesas, etc.; y los antagonistas o personajes que se oponen a sus proyectos son dragones, ogros, brujas, duendes, diablos, etc.
El inicio del asunto del relato.
En el nudo se desarrolla el conflicto, la acción principal. Los antagonistas intentan dificultar la labor que han de realizar los protagonistas o hacerles algún mal, pero estos, ayudados por un hada, una viejecita, un gnomo bueno, etc., o con la ayuda de un talismán o su propio ingenio, logran superar todas las dificultades que se les presentan.



El desenlace o final suele ser feliz; se premia el valor, la bondad o la inteligencia del protagonista, casi siempre con el amor y el matrimonio. Finaliza con frases como: Colorín colorado, este cuento se ha terminado; fueron felices, comieron perdices...



Si analizamos los relatos populares de distintas culturas, descubriremos que muchos de ellos tienen contenidos muy parecidos, que se producen anécdotas o episodios que son prácticamente iguales. Esto se debe a que cuentos de pueblos diferentes, en ocasiones, suelen recrear los mismos motivos. Un ejemplo es el del personaje que duerme, que en la tradición centroeuropea dio origen a La bella durmiente, pero que en España también aparece, en el cuento titulado El príncipe durmiente. ¿Lo conocías?:



Cuenta la historia que en un castillo lejano hay un príncipe encantado. Es muy guapo y se pasa todo el año durmiendo, y solo despierta en la madrugada del día de San Juan. Si al despertar no encuentra a nadie, vuelve a dormirse hasta el año siguiente. Así estará hasta que una princesa vaya al castillo, se siente a su lado y allí se quede hasta que despierte el día de San Juan y la encuentre. Cuando esto suceda, el príncipe se casará con la princesa y se deshará el hechizo.



LOS CUENTOS LITERARIOS O ARTÍSTICOS:



Son creaciones individuales, difundidas a través de los libros. Sus orígenes se sitúan en Oriente, desde donde llegaron a Europa a través de los árabes. En la edad media destacaron los cuentos de El conde Lucanor, escritos por Don Juan Manuel; en el siglo XIX sobresalieron las recreaciones que de los cuentos tradicionales hicieron Charles Perrault, los hermanos Grimm y Hans Christian Andersen, como Cenicienta, Blancanieves, El patito feo, etc. ¿Cuál es tu preferido?
Con frecuencia, los cuentos aparecen agrupados en colecciones. Es el caso de los Las mil y una noches, donde se recogen narraciones procedentes de la literatura árabe. La historia que sirve de marco a estos cuentos es la de un rey persa que solía matar a sus esposas en la noche de bodas, hasta que una de ellas, llamada Sherezade, decide acabar con esta cruel costumbre. ¿Cómo? Para salvar su vida, la noche de bodas empieza a contarle al monarca un cuento que deja sin acabar hasta la noche siguiente. El rey, intrigado por conocer el desenlace, decide no matarla. Pero a la noche siguiente, la joven enlaza el final de ese cuento con el principio de otro, manteniendo la intriga otro día más. Así ocurre una noche tras otras, hasta que el rey, distraído por los cuento, olvida su obsesión.



Otra colección de cuentos muy famosa es la que Don Juan Manuel recogió en su obra El conde Lucanor, compuesta por cincuenta y una historias. En esta ocasión, el conde pide a su ayo Patronio que le aconseje sobre diferentes problemas. Patronio responde a su señor con cuentos que ejemplifiquen sus consejos y de los que se pueda extraer una enseñanza. Aquí tienes un ejemplo, que quizá te resulte familiar:



De lo que aconteció a una mujer que se llamaba doña Truhana:
El conde Lucanor pedía consejo a Patronio sobre un negocio que le habían propuesto, en el que le aseguraban que de muy poco acabaría obteniendo gran ganancia. Patronio contestaba así a su señor:“Señor conde, dijo Patronio, una mujer de nombre doña Truhana, que más era pobre que rica, un día iba al mercado y llevaba una olla de miel en la cabeza, y yendo por el camino, comenzó a pensar que vendería aquella olla, y con lo que le dieran compraría huevos, y que de aquellos huevos nacerían gallinas y las vendería, y de aquellos dineros compraría ovejas, y así se imaginó más rica que ninguna de sus vecinas, y que, así podría casar a todos sus hijos, por lo que iría de ellos acompañada por la calle, con lo que la gente hablaría sobre cómo de tan pobre había llegada a tener tan gran riqueza. Y pensando en esto, comenzó a reír con gran placer, y riendo se dio en la frente con la mano, por lo que la olla cayó al suelo y quebrose. Comenzó a lamentarse porque había perdido todo lo que había soñado que iba a conseguir con la olla, pues había puesto esperanza en cosas vanas. Y vos, señor conde Lucanor, si quisierais que lo que os dijeron y lo que queréis sean cosas ciertas, procurad que tales cosas sean siempre seguras y no dudosas ni vanas.”



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